Blasón

Las armas de Lagomarsino son el emblema heráldico del linaje genovés del que procede la familia Lagomazzini, establecida en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) desde principios del siglo XIX. Su blasón, traducido al lenguaje heráldico español desde el italiano, es el siguiente:
Cortado de plata y de azur; un león rampante de lo uno en lo otro, que sostiene en su garra diestra una flor de lis de azur.
Lectura del blasón
El campo
El escudo está cortado (en italiano, spaccato): una línea horizontal lo divide en dos mitades iguales. La superior es de plata y la inferior de azur. El primer esmalte que se nombra ocupa siempre la parte de arriba.
La figura principal
La pieza central es un león. En la heráldica italiana el león se entiende rampante salvo que se indique lo contrario. Rampante significa erguido sobre las patas traseras, con las garras delanteras alzadas y la cabeza vuelta hacia la diestra del escudo. La diestra del escudo coincide con la izquierda de quien lo mira.
El contracambio
El rasgo más característico de estas armas es que el león va de lo uno en lo otro (en italiano, dell'uno nell'altro). El león toma en cada mitad el esmalte contrario al del campo: es de azur donde el campo es de plata y de plata donde el campo es de azur. La línea del cortado atraviesa la figura a la altura de la cintura del león y la divide en dos colores.
El contracambio es un recurso elegante y antiguo. Además, respeta la regla del esmalte, la norma fundamental del blasón que prohíbe poner metal sobre metal o color sobre color. Aquí plata y azur siempre se tocan, de modo que la figura se distingue con claridad a cualquier distancia.
La flor de lis
El león sostiene en su garra diestra una flor de lis de azur. El blasón original la describe como «del segundo»: en la lengua heráldica, los esmaltes ya nombrados no se repiten, sino que se citan por su orden de aparición. El segundo esmalte nombrado es el azur. La flor queda sobre la mitad de plata, así que también cumple la regla del esmalte.
Descripción de la representación
La ilustración que acompaña este artículo muestra el escudo solo, sin ornamentos exteriores. Tiene forma de escudo francés moderno, con los cantones superiores rectos y la punta ligeramente apuntada.
El león aparece en actitud de ataque. Tiene las fauces abiertas y la lengua fuera, y una melena abundante de mechones ondulados le cubre la cabeza, el cuello y el pecho. Con la garra diestra empuña la flor de lis por su pie y la alza ante sí. La garra siniestra se adelanta con las uñas extendidas. Las patas traseras, con las garras abiertas y mechones en los corvejones, se afirman en la mitad inferior del campo. La cola se alza a la espalda en un amplio arco y termina en un penacho de mechones rizados.
El dibujo respeta con fidelidad el contracambio. La parte superior del león es de azur sobre la plata, y sus cuartos traseros y la cola son de plata sobre el azur. La flor de lis, entera en la mitad superior, es de azur. La plata del campo lleva una ligera textura de tela que imita la pintura sobre lienzo de los armoriales tradicionales.
Como es norma en heráldica, lo que define las armas es el blasón y no un dibujo concreto. Cualquier representación fiel al blasón es igualmente válida.
Simbolismo
Los tratadistas clásicos atribuyen a esmaltes y figuras significados morales. Conviene leerlos como interpretación tradicional, no como prueba de la intención de quien adoptó las armas, que rara vez está documentada.
- La plata es el segundo de los metales después del oro y se asocia a la luna. Simboliza la pureza, la integridad, la verdad, la templanza y la elocuencia, y también la clemencia, la concordia y la victoria lograda sin derramamiento de sangre.
- El azur representa el cielo. Se relaciona con la lealtad, la justicia, la perseverancia, el buen nombre y la fidelidad.
- El león es la figura más empleada en la heráldica europea. Encarna la fortaleza, el valor, la magnanimidad y el dominio. Rampante, expresa disposición al combate y vigilancia.
- La flor de lis se vincula a la pureza y a la lealtad, y en la tradición cristiana a la devoción mariana. En la heráldica italiana el lis aparece a veces como señal de adhesión a la causa güelfa o de vínculos con la corona de Francia. No conocemos ningún documento que permita atribuir ese sentido a estas armas.
Leído en conjunto, el escudo une la fuerza del león con la nobleza de la flor que sostiene, y equilibra en partes iguales el metal y el color. Es un emblema sobrio y de lectura inmediata, como corresponde a la buena heráldica.
Las armas y la familia Lagomazzini
La familia Lagomazzini desciende de Filippo Lagomarsino Orcese, natural de Génova, que se estableció en Cádiz a principios del siglo XIX. Por esta línea de varonía, las armas que la familia reconoce como propias son las del apellido Lagomarsino, el de su origen ligur.
En heráldica, unas armas pertenecen a un linaje concreto y no a todos los portadores de un apellido. Los repertorios que asignan escudos a apellidos recogen un blasón documentado para alguna rama de la familia. Por eso, cualquier documento que permita enlazar a Filippo Lagomarsino Orcese con la rama que usó estas armas reforzará su atribución. Pueden servir partidas sacramentales, protocolos notariales o registros de Génova.